El incremento exponencial en el tráfico generado por los servicios en línea a nivel mundial han vuelto indispensable optimizar el acceso a los contenidos y recursos a través de Internet. En la actualidad la fidelidad de los usuarios por un portal o un recurso en línea está determinada por varios factores, entre ellos la velocidad de acceso o de descarga de contenidos. El factor de “inmediatez en la respuesta del sitio” ocupa un lugar primordial sobre todo en el contexto de personas acostumbradas a lo instantáneo de un clic para obtener lo deseado.

Cuando el tiempo de espera en una página es mayor a 10 segundos se vuelve vital contar con la tecnología necesaria para acelerar el acceso al sitio. Más aún, si tomamos en cuenta que una gran parte de quienes se desempeñan en línea lo hacen a través de dispositivos móviles como tabletas y smartphpnes, este intervalo de tolerancia se reduce a la mitad, antes de que el usuario potencial abandone el sitio.

Para enfrentar este problema existen servicios que aceleran la respuesta de páginas y portales, descarga de archivos y disponibilidad diversos recursos, los cuales al mismo tiempo protegen los contenidos en caso de caídas, brindan redundancia ante fallas en el servidor principal del sitio, o contienen ataques maliciosos que pudieran afectar la continuidad del servicio.

Las redes de distribución de contenidos, por sus siglas en inglés CDN (content delivery network) constituyen la solución tecnológica para estas necesidades. Esencialmente una CDN está conformada por múltiples servidores localizados partidos en distintas zonas geográficas, en datacenters confiables. En esos servidores se cargan automáticamente copias del contenido que tienen las empresas en -por ejemplo- el servidores principal de su portal web, o el front-end de una aplicación como el CRM o la contabilidad.

De esta forma los contenidos de un servidor se pueden replicar N veces en varias localidades, desde las cuales se envían hacia los navegadores de los usuarios, sirviéndolos a partir del datacenter más cercano al punto de entrega (oficina o casa de dicho usuario) o con mayor velocidad de descarga que pueda brindarse. Este proceso genera en sí una optimización importante dado que el tráfico no tiene que generarse desde el servidor central, que pudiera estar localizado más allá de varios “saltos” de comunicación entre diferentes proveedores de redes o segmentos de Internet.

Si se considera por ejemplo, que hay proveedores capaces de replicar a más de 80 sitios alrededor del mundo, los contenidos de un portal de servicios, esto facilita brindar mejor tiempo de respuesta a los clientes de una organización internacional.

Esta propiedad además implica una elevada redundancia: la información está disponible, multiplicada por los diferentes servidores de la CDN. Si alguno de estos sistemas dejara de funcionar temporalmente, el navegador web obtiene automáticamente una copia de dichos contenidos desde otro de los servidores de réplica. De igual forma: si el servidor principal interrumpiera su operación, el usuario recibirá mientras tanto una copia desde alguno de los servidores de la red, junto con el aviso de que se trata de una imagen reciente del contenido en tanto opere de nueva cuenta el portal principal.

Otra ventaja de una CDN es la protección contra ataques de hackers y piratas informáticos. Como el servidor principal realmente está ‘envuelto’ por los recursos de la red, en el caso de algún tipo de sabotaje o intento de intrusión la CDN emplea sus mecanismos de protección, filtrado y firewall, de manera que opera como un contenedor eficaz y aplica reglas de filtrado automáticas que salvaguardan el sitio principal. En el peor de los casos, un ataque se distribuiría entre los diferentes servidores de la infraestructura.

La CDN, además de acelerar significativamente el tiempo de respuesta de un servidor, ofrecer redundancia y protección, permite el filtrado de contenidos para impedir que se hagan ataques de ‘inyección’ de cadenas o datos dañinos a los sistemas, y que se dispone de diferentes tecnologías para acelerar el tráfico entre el servidor central y la red. Con ello se garantiza que cualquier cambio que se realice en el sistema, se traslade y propague de inmediato a la red, garantizando así la integridad de información y la disponibilidad de la misma prácticamente en tiempo real.

¿Cuánto tiempo llevaría duplicar su server en la CDN? Existen varias tecnologías que permiten realizar esta mejoría sustancial en cuestión de minutos. Una puesta a punto más detallada y extensiva no debería demorar más de un par de días. Hay planes de mejora inclusive gratuitos, para quienes desean dar el siguiente paso en velocidad y disponibilidad de su sitio web o sus portales en línea.

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